Coronavirus en la Argentina | ¿Estamos haciendo todo lo necesario?

27 de junio de 2020

Si no se actúa con inteligencia y precisión, la cuarentena estricta puede ser necesaria, pero de ningún modo suficiente para lograr el loable objetivo buscado.

El gobierno le pide un nuevo esfuerzo a la sociedad para acotar el impacto de la pandemia: una cuarentena más estricta. ¿Alcanza con restringir la circulación de personas, o es necesario testear más y mejor, detectar a quienes no tienen síntomas, rastrear a sus contactos recientes, testearlos para ver si están contagiados y aislar a todos aquellos que den positivo para evitar la expansión del virus?

Si no se actúa con inteligencia y precisión, la cuarentena estricta puede ser necesaria, pero de ningún modo suficiente para lograr el loable objetivo buscado. Si esto es así, el resultado eventual puede ser el peor posible: no se limitarían todo lo posible los contagios, mientras que las consecuencias económicas y emocionales de un nuevo periodo de restricciones extremas serían aún más significativas.

Programado originariamente para la noche del jueves, se decidió que el anuncio grabado al mediodía del viernes por el presidente Alberto Fernández, el jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta y el gobernador bonaerense Axel Kicillof, que disponía una nueva etapa del aislamiento social, preventivo y obligatorio sea difundido durante la tarde de ayer.

Al 26 de junio la cantidad de nuevos contagios reportados llegaba al récord de 2886 y de 34 fallecidos en el país, contabilizando 55.343 casos positivos totales y 1184 las muertes desde el inicio de la pandemia de Covid-19. De los nuevos contagios, 1692 pertenecían a la provincia de Buenos Aires y 967 a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

La medida alcanza a la zona más afectada por la pandemia, el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde el número de contagios creció exponencialmente, concentrando el 97% de los casos, razón por la cual se propuso una extensión y endurecimiento de la cuarentena desde el 1° al 17 de julio. Otra de las zonas con alta incidencia de casos es la provincia de Chaco, que registró otros 76, ascendiendo a 1831 totales, lo que la coloca en el tercer distrito con mayor cantidad de afectados por Covid-19, luego de la Provincia de Buenos Aires (con 26.337 casos totales) y de la CABA (con 23.713).

Uno de los indicadores que más alarmó al gobierno es la creciente ocupación de camas de terapia intensiva (con y sin diagnósticos de coronavirus), que creció casi un 30% respecto de la semana anterior. Las camas utilizadas en las Unidades de Terapia Intensiva (UTI) en AMBA alcanzan a 472 mientras que en el resto del país es de 38, y de seguir este ritmo estaríamos ante una inminente saturación del sistema sanitario.

Conscientes de que la circulación es la que eleva la tasa de transmisión del virus (los casos en AMBA aumentaron un 147%), el objetivo de estas duras medidas es limitarla al máximo: el servicio de transporte público quedará restringido al personal de las 24 actividades consideradas esenciales en la primera etapa de la cuarentena (salud, seguridad, producción o comercialización de alimentos), quienes deberán tramitar nuevamente sus permisos a partir del lunes, consignando el número de tarjeta sube (o la patente de sus vehículos). También se frenará la actividad pública incentivando el teletrabajo y se pedirá a la ciudadanía que vuelva a aislarse en sus hogares y que salgan solamente para buscar provisiones o remedios.

En CABA se da un paso atrás con el permiso para la actividad física al aire libre, a pesar de que toda la evidencia empírica existente apunta a que no constituye una actividad de riesgo, pero se mantienen las salidas recreativas con los chicos los fines de semana, la actividad bancaria y el delivery. “Sabemos que genera angustia. Si bien sabemos que el riesgo al aire libre es menor, entendemos que nunca el riesgo es cero. Restringimos la actividad desde el 1° de julio», dijo Rodríguez Larreta, para disgusto de los “runners”.

Por su parte, el gobernador Kicillof anunció que los 35 municipios del conurbano que rodean a la Ciudad de Buenos Aries tendrán una cuarentena más estricta, pero se mantendrán las aperturas del interior provincial. Agradeció a todos los bonaerenses y a “los 135 intendentes oficialistas y opositores, que han puesto el cuerpo y el alma”. Pero también hizo un llamado a la responsabilidad ciudadana con el objetivo de “fundamentalmente vaciar las calles, volver a quedarnos en casa, parar con las reuniones sociales, con las transgresiones, con el relajamiento, porque nos ha llevado a esta situación, no solo de contagios, sino también de utilización de nuestra capacidad hospitalaria”.

El presidente Fernández recalcó que no hace oídos sordos: «Escucho a todos, no soy un necio, escucho perfectamente a los comerciantes, los independientes, los autónomos y a todos tratamos de socorrer en la medida de lo posible».

En consecuencia, se pagará por tercer mes consecutivo el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) en las zonas de AMBA y Chaco ( y otra zonas que se determinarán), se extenderá el programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP) al mes de julio para ayudar a las empresas privadas con el pago del 50% de los sueldos de sus empleados formales y se continuará con posibilidad de pedir préstamos a tasa cero para aquellos que los soliciten para hacer frente a los gastos ocasionados por la larga extensión de esta cuarentena. Agregando que “Estamos haciendo un esfuerzo enorme, el apoyo que el Estado ha dado al sector privado para que no lo lastime tanto la pandemia roza 3 puntos del PBI”. Para terminar con que no debemos confundirnos que la caída de le economía “es consecuencia de la pandemia, no de la cuarentena”. Vale la pena recordar que la magnitud del apoyo estatal es relativamente acotado cuando se lo compara con otros países de la región, mucho más con los desarrollados.

Luego de estos anuncios, y ante la ausencia de una revisión crítica de lo hecho hasta ahora, se plantean tres interrogantes. Primero, ¿qué ocurre si toda esta arriesgada apuesta que hace el gobierno nacional no tiene el resultado esperado? Como en principio no habrá más testeos, rastreo y aislamiento, se corre el riesgo de que las medidas adoptadas no sean suficientes. Es decir que, a pesar de la cuarentena temprana, cuyo objetivo fue el de aplanar la curva de contagios para dar tiempo a que el sistema sanitario se prepare, y de este nuevo intento de “martillar la curva”, de todas maneras se presenten situaciones extremas en materia de la utilización de los escasos recursos físicos y humanos disponibles (camas, respiradores, personal especializado).

El segundo interrogante es si la ciudadanía acatará las nuevas disposiciones. Hay una creciente evidencia (tanto en la opinión pública como en términos de comportamientos cotidianos) de amplios segmentos que desoyen los pedidos o incluso regulaciones gubernamentales por la entendible fatiga luego de 100 días de aislamiento.

¿Puede esto agudizarse y precipitar una especie de resistencia a las medidas restrictivas? ¿Se aplicarán, acaso, las sanciones correspondientes en caso de incumplimiento? Se anunciaron criterios más estrictos en los otorgamientos de los permisos, cosa que hasta ahora no ocurrió. Las imágenes de ciudadanos circulando o transgrediendo las medidas de aislamiento claves para evitar la propagación del Covid-19 son moneda corriente: casamientos, baby showers, fiestas clandestinas, escapadas para ver a familiares han aumentado significativamente. ¿Mejorará en efecto el control por parte de las autoridades, más allá de los primeros días, luego de su entrada en vigencia?

Por último, ¿qué costos políticos y electorales puede llegar a tener esto tanto para el oficialismo como para la oposición? El presidente Fernández está decidido a priorizar excluyentemente a la salud pública sobre cualquier otro objetivo. Se relega cada vez más a un segundo o tercer plano a la economía, por más que el presidente se esfuerce en comunicar algún optimismo, sin ofrecer precisión alguna de cómo habría de lograrlo.

Por el otro lado, ¿cuáles pueden ser para Rodríguez Larreta, el líder opositor hasta ahora mejor posicionado, las consecuencias de quedar encorsetado en la estrategia oficialista? Es evidente que cada vez más estamos ante una politización o ideologización de la cuarentena, donde los sectores que están en contra del gobierno suelen oponerse y viceversa, los que están a favor, la avalan.

Los sectores más duros antikirchneristas no ven con buenos ojos la posición colaborativa del jefe de gobierno de la CABA, lo que podría llevarlos a retacearle su apoyo. Pero al mismo tiempo puede especularse que la moderación de Larreta puede permitirle capitalizar el apoyo de los desencantados que votaron al Frente de Todos ya sea por los malos resultados en economía o por la inseguridad.

Mientras tanto, el 17 de julio terminará la séptima extensión del aislamiento social, preventivo y obligatorio iniciado el 20 de marzo… ¿será acaso la última?

Fuente: https://tn.com.ar/opinion/coronavirus-en-la-argentina-estamos-haciendo-todo-lo-necesario_1087970

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